La harina de garbanzo es una excelente opción para conseguir los beneficios nutricionales de esta legumbre. De hecho, consumirla de esta forma la hace más fácil de digerir, en comparación con los garbanzos enteros cocidos.
Al mezclar la harina con agua podemos conseguir una mezcla con una textura muy similar al huevo, y cuando la cocinamos aparecen sus propiedades aglutinantes, haciéndola ideal para reemplazar el huevo en tortillas, quiches, tartaletas o rebozados.
Beneficios
- No contiene gluten.
- Excelente fuente de fibra, tanto insoluble como soluble. Ayudando a disminuir la presión arterial y la cantidad de triglicéridos.
- Aporta ácido fólico (vitamina B9), importante para la creación de nuevas células en nuestro cuerpo.
- Contiene omega 6 (ácido graso esencial), el cual ayuda a reducir las enfermedades del corazón y a reducir los niveles de colesterol LDL ("malo").
- Alto contenido de lecitina, sustancia que aumenta la capacidad de emulsionar las grasas, ayudando a tener una mayor sensación de saciedad.
- Buena fuente minerales como el hierro, potasio, fósforo y zinc.
Harina de garbanzos (500 gr)
55 calorías por cada cucharada
381 calorías por cada 100 gr
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